Este tipo de alteración conocida por espolón de calcáneo es una de las más dolorosas y de largo proceso de curación a la que un paciente puede padecer… y el profesional podólogo – posturólogo acompañar. Me he permitido el lujo de hablar del dolor de espolón de calcáneo más que de la entidad de espolón de calcáneo: al fin y al cabo un espolón de calcáneo es una calcificación (depósito de calcio) en el tendón de la planta del pie (fascia plantar), haciendo éste un recorrido que va desde el talón hacia los dedos; cuando por diversos motivos la fascia plantar tiene un exceso de tensión o estiramiento es habitual que en las zonas donde se inserta (allí donde se ancla) tenga lugar un proceso de inflamación… y uno de estos anclajes es el hueso del talón o calcáneo… Si esta tensión se mantiene y el proceso inflamatorio continua el organismo depositará calcio allí para intentar reconstruir la zona (forma parte de la fisiología humana) y por eso si realizamos una exploración radiológica encontraremos una punta de hueso, una imagen que nos está informando de que allí el cuerpo ha realizado una reparación… es una actividad que se lleva a cabo en todo el cuerpo, no sólo en los pies. Esta punta de hueso, esta imagen encontrada, no tiene gran relevancia en sí misma… tiene gran relevancia lo que explica el paciente y lo que a través de la exploración hayamos que ha ocasionado todo ese exceso de tensión o estiramiento del tendón.

Suele ser un tipo de dolor punzante, constante, que se hace más notorio cuando pasamos de una situación de descanso a una de actividad (por ejemplo de descanso nocturno al levantarse), que mejora o no es tan intenso según vamos caminando o ejercitando (se calienta); la zona del talón puede presentarse edematosa (hinchada) y ruborizada (roja). En situaciones en las que el paciente lleva mucho tiempo padeciendo este tipo de alteración el dolor suele reflejarse hacia adelante por la planta, por el lateral hacia el tobillo e incluso por la pantorrilla pudiendo llegar hasta la rodilla; el tipo de dolor además de ser punzante puede ser como un quemazón, algo muy irritado o como de mordida; también es posible que se note en la planta sensación de tener algo arrugado o como un lápiz… aun no teniendo nada dentro del calzado entre el pie y el zapato.

Puede acompañarse, este tipo de alteración o dolor, de una irritación o inflamación del recorrido de la fascia plantar (originando una fascitis) e incluso llegar hasta la zona anterior del pie, justo por detrás de las cabezas metatarsales… con lo cual estaríamos ante un cuadro importante de afectación de estructura músculo – esquelética (gran tensión de un tendón que ha originado un arrancamiento del lugar al que está anclado). Pero una vez más este modelo no explica toda la sintomatología ni podemos olvidarnos del resto de tejidos que recorren el cuerpo humano y que también pueden estar en disfunción o alteración: arterias y venas, nervios e incluso bloqueos muy sutiles a nivel de la piel que impiden una correcta interconexión corporal global. Habitualmente en tod@s las pacientes que padecen el dolor de espolón de calcáneo existen antecedentes de dolor de ciática, congestión (entiéndase como una gran presión contenida) del segmento de la zona pélvica, tanto delantera como trasera, incluso podemos hallar una disfunción de la articulación témporo – mandibular (articulación de la mandíbula) o afectación de una pieza dental.

Recordemos que en el modelo de equilibración corporal los pies juegan un papel fundamental ya que constantemente se adaptan a las necesidades del resto del cuerpo y suelen adquirir posiciones o posicionamientos forzados para compensar aquellas zonas o segmentos que o funcionan como deben o también intentan enmascarar disfunciones o dolores de aquellas mismas zonas. En la consulta de podología y posturología Equilibrum exploramos y diagnosticamos a nuestr@s pacientes desde un punto de vista global (holístico) para poder ofrecer el tratamiento más adecuado que ayude a la mejor regulación posible.