Antes de responder a esta cuestión escribiré sobre qué es la posturología; muchas ideas y conceptos que no se ajustan realmente a esta disciplina, que practicamos los posturólog@s, forman parte de nuestro día a día y, finalmente, llegan a aceptarse como tales. La posturología es la disciplina médica que se encarga del estudio y entendimiento de como las personas somos capaces de mantenernos estables (o en equilibrio) respecto a nuestro entorno y a nuestro egocentrado (que viene a ser aquello que nos consideramos ser y sentir); la posturología posee, además,  herramientas suficientes y potentes para poder analizar y diagnosticar las diferentes disfunciones  corporales (partes del cuerpo que no funcionan como deben) y así poder indicar el tratamiento más efectivo en ese momento. La posturología examina la postura de las personas y lo hace desde un punto de vista estructural (o meramente físico), así como desde un prisma energético y emocional; estos tres criterios definen un patrón de funcionalidad o disfuncionalidad del paciente que le lleva a poder estar y ser estable sin problemas, a poder estar y querer ser estable con alteración (normalmente sintomatología dolorosa) o a padecer una falta de estabilización postural lo que genera dolor, estrés, gran malestar… Por lo tanto a posturología aporta al diagnóstico algo realmente interesante… aporta una valoración global e integral del paciente; se trata de leer la estructura corporal, analizar el por qué la persona se ha posicionado y se posiciona constantemente en esa postura y cómo podemos lograr que esa persona sea estable (equilibrada) en otra posición sin crear ningún tipo de distorsión del sistema corporal. Así pues uno de los objetivos primordiales de la posturología es poder y saber  investigar cómo funciona el  Sistema Postural de cada paciente y dónde puede incidir para recuperar o mejorar esta funcionalidad. El Sistema Postural se compone de diversas estructuras (captores)  que hace servir para recoger/percibir información necesaria para conseguir la estabilidad corporal: una de estas estructuras son los pies, que en contacto con el suelo perciben presiones, estiramientos, vibraciones… sensaciones y percepciones que son dirigidas (enviadas) al cerebro para que éste las interprete y decida que debe o no debe hacer, que compare si se parece a lo que nota habitualmente o no… este fenómeno se repite constante y perpetuamente, sin descanso, todo es captado, enviado, interpretado, procesado y genera una respuesta concreta por parte del cerebro… Y así sucede también con el resto de los captores; por lo tanto el Sistema Postural no cesa, no descansa para lograr aquello para lo que está diseñado que es lograr la estabilidad o el mal entendido equilibrio. ¿Por qué es tan importante mantener una adecuada salud del Sistema Postural? No es que sea importante, simplemente es primordial y totalmente necesario que este sistema trabaje adecuadamente para mantener nuestra estabilidad corporal. Sin una estabilidad corporal competente y segura no hay posibilidad de desarrollar con éxito una gran cantidad de actividades corporales también de forma eficiente y controlada, es decir, sin padecer sintomatología dolorosa o forzando partes del cuerpo que finalmente sufrirán: el Sistema Postural es la base, el primer escalón, el sostén sobre el que puede montarse, edificarse, crearse toda la serie de movimientos, actividades y pensamientos que vivimos día a día, momento a momento.
Cualquier pequeño gesto intencionado, como una caricia,  o uno grande y aparatoso, como una pirueta, necesitan de una correcta y eficaz capacidad de estabilización del Sistema Postural siempre, en todo momento. Sobre un ineficaz o incompetente Sistema Postural todo aquello que pretendamos construir será más costoso y difícil, tanto de hacer como de mantener, ya que se estará haciendo intentando utilizar otras estructuras del cuerpo  que no están diseñadas ni preparadas para esa finalidad. Ahora en este punto… ¿qué es un tratamiento postural? Un tratamiento postural es aquel se sirve para mantener, regular y estimular el Sistema Postural de manera que éste sea capaz de una manera eficiente (logre lo que se propone), ecológica  (mínimo desgaste corporal y máximo rendimiento) y económica (mínimo gasto de recursos y energía) de conseguir que las personas nos mantengamos estables o en equilibrio … y una vez conquistado este gran reto (el de ganar la estabilidad) facilitar y garantizar el éxito de lo que nos propongamos como personas en base a nuestros pensamientos y sentimientos. Un tratamiento postural es el primer paso antes de iniciar cualquier otro tipo de tratamiento que pretenda el alivio y mejora de las dolencias que habitualmente sufrimos las personas; es la base sobre la que poder construir una nueva forma de entender nuestro cuerpo y nuestra mente y de cómo nos presentamos y relacionamos ante y en el mundo.